Querido compañero, querida compañera:
Han sido años duros, vaya que sí. Días de preocupación, noches sin dormir, eventos cancelados, momentos olvidados, familia postergada, frustraciones, satisfacciones. El combo es potente.
Pero estás aquí, a punto de lograrlo. ¿Cuántas veces habrá pasado por tu mente la idea de no poder? ¿Cuántas veces habrás trastabillado por la desesperación? ¿Cuántas veces quisiste salir corriendo? Seguramente otras veces te habrás preguntado dónde te metiste. Y sí, el miedo es la mejor señal de que el baile en el que estamos metidos es de dimensiones espectaculares. Pero también es señal de que estamos vivos, valorando cada instancia, superándonos. ¿Cuántas veces, en cambio, sentiste que estás hecho/a para esto? Ojalá que muchas, porque en verdad lo estás.
Ha sido y aún es, un largo período de formación permanente, de reecontrarte, repensarte, volver a mirarte. Creciste, aprendiste, no entendiste hasta que entendiste; compartiste con compañeros el viaje, consultaste a los profes, estudiaste semanas enteras para los finales que nos quitaban el sueño. Armaste con paciencia y dedicación cada año tu carpeta de Práctica, aprendiste a usar más la tecnología. ¡Mirate, por favor! Es tanto lo que te has transformado en este viaje.
Y lo mejor compañera, compañero, lo mejor está a punto de suceder.
El desafío continúa. Lo mejor para ti en este hermoso recorrido que no será siempre color de rosas pero es donde debés estar porque ya lo demostraste, ya lo sentiste. Somos parte de la historia de la educación. Se vienen cosas grandes, ya verás.
Un abrazo sentido.
Gabriela

Claro que vendrán cosas grandes, Gabi.
ResponderEliminarQué placer compartir este desafío que se inició hace cuatro años y que nos ha unido para siempre.
Te quiero mucho, amiga.
Abrazo enorme.
Qué hermoso encontrarte en estas palabras, amigo. Soy una agradecida por haberte conocido, sos tan buen compañero y tan buena persona, alegre, motivador, sensible. Te quiero !!!
ResponderEliminar