lunes, 10 de octubre de 2022

Y UN DÍA, LA RECTA FINAL


  A lo largo de diez horas de observación se van gestando el deseo y la necesidad de estar frente al aula, a cargo, al fin. Es cuando lo pienso, que los nervios “lindos” afloran, porque se viene “la posta”. 

     Un pequeño grupo de quince estudiantes constituye el 4° año “A” del Instituto Mariano Moreno, escuela secundaria en la que vengo desarrollando mis prácticas desde el comienzo; un lugar que ya es parte de mi.

¡El aula es un espacio tan cálido! Por sus ventanas se cuelan los rayos de sol que permiten observar “la supremacía de esos rostros inaprensibles” en términos del filósofo y escritor Emmanuel Levinas. 

     Todo simplemente se está desarrollando, de forma casi mágica. 

     Las horas de observación son muy interesantes puesto que el grupo manifiesta un gran interés por la materia pero por sobre todo por las lecturas que la docente co formadora lleva al aula. Incluso me preguntaron también a mí qué voy a leerles una vez intervenga. Ese entusiasmo es un gran motor. Los alumnos son muy entusiastas y participativos. 

    Mientras tomo nota de las estrategias de la docente a lo largo de las clases, reviso la planificación anual que ella ha presentado y, en silencio, la comparo con la realizada por mi para la cursada de Práctica docente. Es muy interesante observar las diversas maneras de lograr los objetivos planteados, que van surgiendo; no siempre puede seguirse al pie de la letra la propuesta diseñada y este es un tema que me preocupa bastante, con lo cual debo decir que he sentido alivio al comprobar que no todo sale siempre como se planea pero que a la vez aquella planificación es un norte ineludible.


viernes, 7 de octubre de 2022

"NO DUDES JAMÁS DE LO QUE ERES CAPAZ"


 

Si ingresas a este Blog, te recibirá la música. Ella siempre está presente en mi mundo: centrando, acompañando, acariciando. Nunca faltó ni falta en el viaje. 

Hoy nos dice que SIEMPRE SE PUEDE

💜

MI ZONA DE PROMESAS COMENZÓ AQUÍ





 

Carta a mis compañeros de viaje

 


Querido compañero, querida compañera:


                                                                                  Han sido años duros, vaya que sí. Días de preocupación, noches sin dormir, eventos cancelados, momentos olvidados, familia postergada, frustraciones, satisfacciones. El combo es potente.

                                                               Pero estás aquí, a punto de lograrlo. ¿Cuántas veces habrá pasado por tu mente la idea de no poder? ¿Cuántas veces habrás trastabillado por la desesperación? ¿Cuántas veces quisiste salir corriendo? Seguramente otras veces te habrás preguntado dónde te metiste. Y sí, el miedo es la mejor señal de que el baile en el que estamos metidos es de dimensiones espectaculares. Pero también es señal de que estamos vivos, valorando cada instancia, superándonos. ¿Cuántas veces, en cambio, sentiste que estás hecho/a para esto? Ojalá que muchas, porque en verdad lo estás. 

                                                                Ha sido y aún es, un largo período de formación permanente, de reecontrarte, repensarte, volver a mirarte. Creciste, aprendiste, no entendiste hasta que entendiste; compartiste con compañeros el viaje, consultaste a los profes, estudiaste semanas enteras para los finales que nos quitaban el sueño. Armaste con paciencia y dedicación cada año tu carpeta de Práctica, aprendiste a usar más la tecnología. ¡Mirate, por favor! Es tanto lo que te has transformado en este viaje.

                                                                Y lo mejor compañera, compañero, lo mejor está a punto de suceder.

                                                                El desafío continúa. Lo mejor para ti en este hermoso recorrido que no será siempre color de rosas pero es donde debés estar porque ya lo demostraste, ya lo sentiste. Somos parte de la historia de la educación. Se vienen cosas grandes, ya verás. 


                                                                Un abrazo sentido.

                                                                       Gabriela 

 

DEDICATORIAS

 



Es bastante difícil poner en palabras lo que significa este viaje para mi. Un recorrido que realizo junto a tres personas maravillosas, que desde sus ciudades estuvieron tan cerca que uno a veces no puede creer la fortuna que tiene. Federico, Melina, Lucrecia. Seres del bien por donde se los mire. Compañeros, solidarios, sensibles, afectuosos. Un pilar, un sostén, una compañía sin igual. Uno para todos, y todos para uno. "Nos merecemos bellos milagros, y ocurrirán"


Por otro lado mis hijos y el padre de éstos, también grandes pilares que se bancan TODAS. Postergados, comprenden que este sacrificio tendrá recompensas, pero por sobre todo comprenden lo que subyace: LA REALIZACIÓN PERSONAL, EL HALLAZGO DE LA VOCACIÓN Y  LA CONSTRUCCION DE LA PROFESIONAL.

Mi madre, mis hermanos y cuñadas. Mis amigos y amigas de ayer, de hoy. Todos ellos alentándome siempre, recordándome que siempre puedo y que si alguna vez no puedo, no pasa nada. ¡Son tan grandes y no se dan cuenta! 

Y más atrás todavía pero adelante, una estrella que guía y sueña este sueño conmigo: mi viejo.

SIN TODOS ELLOS, ESTE VIAJE NO SERÍA EL MISMO. 

💗

¿POR QUÉ LLAMO A MI DIARIO "ZONA DE PROMESAS"?

PROFESORADO DE LENGUA Y LITERATURA




El último año del Profesorado de Lengua y Literatura vino a dar forma a las expectativas,

a confirmar que la revolución era posible y que definitivamente estaba en el momento

de continuar arriesgando: en tiempo, esfuerzo y vocación.

Hoy toda la cuestión pedagógica se ha tornado verdaderamente una zona de promesas desde

los roles que asumo: como docente, como madre, como trabajadora, como ciudadana.

Creo que se es educador y alumno inevitablemente durante toda la vida, para empezar.

Dicho esto, considero entonces que esa zona de promesas corresponde a la esperanza, a las ganas

de generar ganas -valga la redundancia-  motivos, puentes, aprendizajes, intercambio

colaborativo, acciones positivas para y por el mundo, nuestros pequeños mundos. 

¿QUIÉN SOY YO EN MEDIO DE ESTE "LÍO"?

 



En 2018, producto del porcentaje de la carrera de Periodismo alcanzado en La Plata, di clases por un tiempo en secundaria. Posteriormente me propusieron estar provisoriamente a cargo de la materia Literatura de 6° año ante la ausencia de docentes. Así, nació una idea: un llamado a la aventura.


En 2019 comencé el Profesorado de Lengua y Literatura en CEDSa (Centro de estudios a distancia de Salta) con objetivos claramente trazados.

Hoy, si el destino y Dios así lo quieren, me encuentro a tan sólo dos meses de cumplir el sueño, y también de cumplir 40 años, jaja. 



ESTA SOY YO, EN MEDIO DE ESTE LÍO.



Moviéndonos en la alternancia y en la otredad









 

INSTITUTO MARIANO MORENO: EL ESCENARIO

 




Vista exterior del edificio



REDES DE LA INSTITUCIÓN: 




La mirada del otro en el nuevo escenario educativo




Si pensamos en la escuela como institución, seguramente viene a nuestra mente todo el formato y la cultura escolares que la componen en nuestro imaginario de la mano de nuestra propia trayectoria educativa. No podemos negar cuánto nos condicionan las ideas de “escuela” que traemos y de alguna manera reproducimos, como organizadoras de espacio. La escuela nos ordena, nos prepara en la formación de hábitos y maneras de estar en el resto de los ámbitos a transitar. 

Ahora bien, de lo estudiado y analizado, se desprende una visión que trasciende todo formato y es la mirada comunitaria que se desprende de los sucesos atravesados a partir de la pandemia que todo lo revolucionó. En ese devenir, la escuela dejó de distinguirse por ser un espacio cerrado y meramente académico; sabemos que las condiciones socioculturales quedaron por demás en evidencia y constituyeron una apoyatura necesaria de atender para poder continuar. 

Particularmente, en las prácticas y en la actual residencia docente, sentí muchas veces que la realidad del contexto apareció más crudamente en las aulas; quedó al desnudo lo que cada alumno había logrado construir durante la virtualidad de acuerdo a sus posibilidades. Frente a ello, lo más difícil ha sido desaprender lo aprendido para abrazar lo nuevo; verifiqué que “mi escuela” no es la escuela de hoy, que a veces pretendo reestablecer viejos códigos de “exigencia” en lo pedagógico por sobre el nuevo estado de cosas; me encuentro queriendo dar una clase teórica como las que yo he recibido sin a veces percatarme que están conviviendo realidad diferentes, tejiendo una nueva dinámica dentro del contexto institucional, reversionándolo permanentemente.

Descubro así, gracias a la formación que estoy recibiendo y a mi paso por las aulas, que es necesario detenerme y rescatar cada mirada, esa que es distinta, nueva, ávida de reflejo que comprenda lo que subyace. 

Me encuentro descubriendo los nuevos espacios de alternancia donde reconozco la importancia de reconocer que a la cultura escolar la estamos “pariendo” entre todos; un nuevo capítulo en la educación se abre camino. En él se que puedo cambiar la propia mirada sobre cómo enseñar hoy, atenta a esos encuentros significativos que me gustaría propiciar, en donde la brecha se achique y las generaciones dialoguemos horizontalmente para seguir enfrentando el desafío de aprender.

Es por eso que elijo quedarme con los aportes de Carlos Skliar (2008) manifestados en el material de estudio del Módulo IV de Practica docente (CEDSa, 2022) “nos introducirnos en la reflexión sobre si no es errado preguntarse: ¿Cómo podemos negociar entre mi historia y las suya?¿Cómo sería posible para nosotros recuperar aquello que tenemos en común, no del mito humanista de los atributos humanos que compartiríamos y que supuestamente nos distinguirían de los animales, sino, de forma más importante, la intersección de nuestros varios pasados y nuestros varios presentes, las inevitable relaciones entre significados compartidos y significados contestados, entre valores y recursos materiales?”

Es momento de ser protagonistas junto a nuestros alumnos y sus historias, también junto a las escuelas y su identidad, de esta historia que se abre. Me gusta llamarla “la cultura del encuentro”, como parte de la promesa docente. 


POR MÁS MIRADAS


lunes, 19 de septiembre de 2022

Pensando con y desde otros el hecho educativo

 


Un video sin desperdicio de este filósofo moderno argentino, Darío Sztajnszrajber, especialmente a partir del minuto 8. 


¿Y qué pasa cuando creemos que enseñamos a pensar y en realidad pasa todo lo contrario?


DOS VIDEOS PARA SEGUIR PENSÁNDONOS Y REFLEXIONANDO SOBRE QUÉ TIPO DE DOCENTES QUEREMOS SER Y QUÉ TIPO DE ESCUELA DESEAMOS SEGUIR CONSTRUYENDO


miércoles, 15 de junio de 2022

domingo, 12 de junio de 2022

LLEGÓ LA HORA

 


Luego de haber concluido las horas de observación, llegó “la hora de la verdad”. comencé  la residencia, comenzó un nuevo llamado a la aventura. 

¡El grupo de alumnos es tan inspirador!, “son como bombas pequeñitas”, siempre listos para hacer explotar el intercambio y la construcción de conocimientos. Es por ello que las horas de observación han sido claves no sólo para diagnosticar al grupo sino también para apropiarse en cierta forma de sus dinámicas para pensar juntos, planificar, seguir camino.

Los nervios, siempre presentes, a veces se me notaron, pero acabé por transformarlos en algo superador gracias a las características de los chicos, que suman permanentemente. Por ejemplo, algo llamativo en estos tiempos: observé que piden leer, leer por leer, leer por placer. Por supuesto al escucharlos hacer este pedido a la co formadora, no dudé un segundo en planificar mi hora de literatura semanal pero además, también en los 10 minutos iniciales de cada clase.


Arranqué mis propias clases y si bien no es la primera vez que lo hago, en estas primeras horas de un grupo a cargo, sentí una gran satisfacción; me siento segura frente al aula y sin dudas eso tiene que ver con el tiempo dedicado a la planificación y al estudio de la misma, a la búsqueda de marcos conceptuales e ideas para abordar los contenidos, así como también a la formación recibida a lo largo de cuatro años en la institución de la que formo parte como alumna. Identifico en mi la preparación necesaria para moverme en el nuevo y viejo escenario educativo al que también llamo “espacio de alternancia”, término aprendido y acuñado en el taller de Práctica docente IV.


Haber comenzado la residencia significa mucho, llegó la hora de medirme y de brindarme. Ojalá salga bien. 



sábado, 11 de junio de 2022

SE HACE CAMINO AL ANDAR

         

Reflexionarás siempre sobre tus prácticas


        Me encuentro atravesando el último año del Profesorado de Lengua y Literatura con todo lo que ello implica; el desafío fue cada año mayor y casi sin darme cuenta estoy a un paso de tener un curso totalmente a cargo. Para ello, los aprendizajes construidos en Práctica Docente todos estos años, hacen la diferencia en varios aspectos pero fundamentalmente en la organización de lo que será nuestro trabajo, ese que nadie conocerá mejor que nosotros mismos, reflexionando y revisándonos permanentemente en pos de dar lo mejor y de la mejor manera.

        En este sentido, a la hora de realizar las propuestas anual y áulica para el espacio curricular Literatura de 4° año de secundaria, detecté la gran importancia de organizar por escrito y de manera sistematizada qué se va enseñar, con qué objetivos, a través de qué estrategias y con qué criterios: si bien es un trabajo arduo, de análisis permanente, escritura y toma de decisiones, brinda seguridad y constituye un norte, un “lugar seguro” al cual volver; en ese sentido, su flexibilidad será clave, puesto que muchas veces puede ser necesario cambiar el rumbo en función de las características del grupo de alumnos.

       Las dificultades que se me presentaron tuvieron que ver con la interpretación del Diseño curricular jurisdiccional a la hora de plantear los contenidos a trabajar y los objetivos, dado que en este espacio curricular los contenidos están ligados a su vez con las prácticas del lenguaje mismo ya que la Literatura está “hecha de lenguaje” y “para el lenguaje” en tanto hecho comunicativo. Entonces, visualizaba que debía ser lo más clara posible en el planteo, focalizándome en plasmar la importancia de enseñar Literatura, su valor, su “para qué” y cómo imbricada a la vez en las prácticas que la integran, sin que se tornara difuso o se mezclaran los apartados. De esta manera, sentí que debía lograr transmitir en mis propuestas –acto nada sencillo-, el sentido complejo y profundo al que invita la asignatura, mostrando un conjunto de rasgos propios que ayuden a los alumnos a comprenderla y valorarla.

       Particularmente en la propuesta áulica (que es lo que siento como más concreto o más cercano en cuanto a la inmediatez de su aplicación) identifiqué que hay mucho más planteo implícito que explícito en cuanto a lo que se espera lograr; creo que lo que termina definiendo su éxito es la presentación oral de la actividad y tener muy claros los objetivos, siendo estos comunicados a los alumnos, al igual que los criterios de evaluación. Si uno observa la propuesta aquí presentada, puede incluso parecer más de lo mismo: lectura de textos, respuesta a preguntas y producción conjunta sobre el final. Sin embargo y pensando en lo que puede ser una dificultad a dilucidar en el aula misma, pretendo contagiar el placer de la lectura, fomentando desde el comentario la comprensión lectora y desde las preguntas, la interpretación, la apropiación de saberes, el valor cultural y estético de la Literatura, un área que integra y perfecciona las competencias comunicativas, tan necesarias en todo tiempo y espacio. Finalmente el aspecto quizá más llevadero de la propuesta tiene que ver con lo lúdico de generar una producción escrita creativa que luego dialogará con otros tipos de lenguajes desde las TIC. Pensando entonces en cómo contar todo lo que pretendo hacer es que creo que se completa el proceso; el mismo debe estar en armoniosa consonancia con los objetivos de enseñanza/aprendizaje, propuestos. Y es allí donde me recuerdo a mí misma que es necesario controlar la ansiedad que me genera no poder explicitar del todo aun lo que sí sé que puedo transmitir en el aula desde la oralidad (la pasión misma creo yo); mientras tanto, considero que debo seguir trabajando en la escritura de mis documentos futuros para lograr planificaciones más eficaces, prácticas, claras y a la vez sentidas. Por lo pronto resta tenerme mayor confianza porque…. todo está escrito pero nada está escrito. Seguiré haciendo camino al andar.

martes, 26 de abril de 2022

EL DESAFÍO DE CREER QUE TODO SERÁ POSIBLE

                                                     

Hace un año atrás, la ansiedad y los nervios por entrar al aula y formar parte de la dinámica de una clase se hacían cada vez más visibles. Sin embargo, conocer el contexto institucional desde años anteriores hacía que sintiera ganas de comenzar a llevar a cabo mis intervenciones y querer formar parte de esa maravillosa y desafiante tarea que supone el hecho de enseñar - aprender. Las horas de observación llevadas a cabo en las prácticas docentes correspondientes al ciclo 2021 en Literatura de 4° año de secundaria, permitieron conocer a un grupo de alumnos diversos que también mostró interés por la presencia de una extraña en el aula y, para sorpresa y gratitud, la apertura fue casi inmediata. Cabe recordar que el contexto de Pandemia había impactado, según ellos mismos, negativamente en la forma de posicionarse desde el rol de estudiantes constituyendo esto una especie de traba importante en el desarrollo de las expectativas de logro de la docente co formadora (según su propio relato). De todas maneras, con el correr de las clases, los alumnos fueron logrando mayor confianza en sí mismos posibilitando a la vez un intercambio más rico que desembocaría en dinámicas satisfactorias. En ese contexto inicié mis aportes de clase, deseando que ese clima positivo que venía observando, continuara; al principio todo fue nervios pero a la vez alegría; lentamente el grupo se abrió más y más haciendo de cada propuesta no solo un desafío sino un momento único de aprendizajes compartidos.

La guía de la docente co formadora fue clave ya que desde un posicionamiento crítico pero sumamente generoso, habilitó un espacio de construcción de conocimientos tanto para mi como para el grupo. Juntas pusimos manos a la obra en el contenido elegido para trabajar, el cual había quedado pendiente de desarrollar adecuadamente en el año 2020. Respecto a ello, fue llamativo en principio observar que a los alumnos les costara tanto comprender la lógica de la argumentación teniendo en cuenta que se trataba de un contenido visto en 3° año del ciclo básico en Prácticas del lenguaje. La propuesta llevada a cabo tenía que ver con la realización de un ensayo como texto académico, el cual -tratándose de un género híbrido- estaría basado en la lectura de una obra literaria a elección y a partir de ella en la exposición, tanto como en la generación de nuevo contenido a partir del análisis y proposición de tesis.

Fue necesario explicar nuevamente tanto la estructura de un texto argumentativo como la de un ensayo, leer ejemplos, generar espacios de producción, recurrir a recursos argumentativos y también de cohesión textual.

Esta tarea no sólo me enriqueció como alumna sino también como futura docente ya que es precisamente en la lógica de la planificación, la producción, la práctica, la revisión y la corrección dónde la experiencia se fortalece arrojando eventualmente mejoras. Fue muy gratificante haber hecho este recorrido de la mano de alumnos que se esforzaron por conseguir los objetivos y me enseñaron a través de sus dudas y consultas, cómo mejorar la práctica futura así como también la planificación de las actividades. Cabe sin embargo reflexionar sobre la diversidad, es decir, lo difícil que resulta llegar a cada alumno con sus diferentes ritmos, esto es algo a seguir considerando a la hora de compartir con colegas e idear propuestas, creo que es necesario desde educación pensar en nuevas estrategias para llegar verdaderamente a todos nuestros alumnos.

De esta manera comprendí una vez más, que sólo se hace camino al andar y que nuestra tarea es un desafío permanente para el cual debemos continuar capacitándonos y revisándonos.

Y UN DÍA, LA RECTA FINAL

   A lo largo de diez horas de observación se van gestando el deseo y la necesidad de estar frente al aula, a cargo, al fin. Es cuando lo pi...